Crónica de la Facultad, año 1967

  • La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile en 1937, 1938 y 1939

Resumen

Abstract

Hacemos a continuación una breve reseña de las principales actividades desplegadas por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad, de Chile durante los años 1937, 1938 y 1939.

A fines de 1938, la Escuela de Derecho de Santiago pudo instalarse en su nuevo y magnífico edificio de la calle Pío IX, esquina de la Avenida Santa María, cuya construcción se había iniciado en 1936. Su arquitecto fué don Juan Martínez, autor del proyecto premiado en un concurso público, en el que actuó un jurado compuesto del Decano de la Facultad, señor Arturo Alessandri Rodríguez, del Secretario de la misma, señor Francisco Walker Linares, del Director de la Escuela de Derecho de Santiago, señor Darío Benavente, y de los técnicos señores Carlos Mori, Hermógenes del Canto y José Aracena. Los trabajos estuvieron a cargo de la firma Bade, Albert y Compañía Limitada; el costo de la construcción ascendió a más o menos ocho millones de pesos. La nueva Escuela es un amplio edificio, de estilo moderno, de mucha luminosidad, bien aireado, acogedor, pleno de sol, rodeado de parques, con Hermosa vista hacia la cordillera, en un barrio apacible, propicio para el estudio; contiene dieciocho salas de clases, que llevan los nombres de eminentes ex-Profesores de la Facultad, algunas en forma de anfiteatro, y con capacidad hasta para doscientos alumnos; merecen señalarse la cómoda Biblioteca y su espacioso salón de lectura, y las salas de los cinco seminarios. Hay locales propios para la Visitadora Social, el Centro de Derecho, las alumnas y el servicio de dentista; igualmente, las oficinas administrativas, la Facultad, y los profesores, cuentan con salas confortables; por los anchos corredores y galerías, pueden circular libremente y sin tropiezos, los mil doscientos alumnos de la Escuela; un patio grande y alegre, con jardines, flores y árboles, y una fuente con juegos de agua, se extiende detrás del edificio. El Aula Magna, construída en forma de teatro, es un salón de actos de quinientos asientos; pueden en ella efectuarse representaciones teatrales y cinematográficas; allí tienen lugar, dos veces a la semana, los exámenes de los candidatos a licenciados, como asimismo, diversos actos académicos, organizados por los estudiantes o su Centro de Derecho. Hay instalaciones destinadas a la cultura física, de los universitarios, con gran gimnasio, baños y duchas; igualmente, existe un casino que sirve de café y de restaurant a los alumnos. Puede afirmarse, sin exageración, que el edificio de la Escuela de Derecho de Santiago de Chile, es el mejor en su género en la América Latina. Distinguidos visitantes extranjeros lo han elogiado, y el Profesor francés de Derecho Civil de la Universidad de París, Monsieur Julliot de la Morandiere, al visitar la Escuela la llamó 'l’Ecole ensoleillée', la Escuela asoleada, es decir, bañada de sol.

En 1938 apareció la edición oficial de los Códigos de la República de Chile, en dos volúmenes, que preparó la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales; dicha edición, que recibió la aprobación del Gobierno chileno, comprende la Constitución Política del Estado, los Códigos Civil, de Comercio, de Procedimiento Civil, Penal, de Procedimiento Penal, de Minería, del Trabajo, de Justicia Militar, de Derecho Internacional Privado, y sus leyes complementarias respectivas, refundiéndolas en un solo texto cada Código, con sus modificaciones correspondientes. Para cada uno de los Códigos indicados, se formó una comisión de profesores de la Facultad; estas comisiones trabajaron durante dos años en una labor ardua, delicada y minuciosa, actuando en ella como secretarios, distinguidos alumnos de la Escuela de Derecho y jóvenes egresados de la misma; en todas, tomó parte activa, el Decano de la Facultad señor Alessandri. La colección ha sido esmeradamente impresa, en los talleres de la Sociedad Imprenta y Litografía Universo, y ha venido a llenar una sentida necesidad, por cuanto en sus volúmenes se encuentran recopilados y al día los principales cuerpos de leyes del país. Los profesores prestaron sus servicios ad honorem; y la utilidad que la obra produjo, se destinó a incrementar el fondo para impresión de memorias a que se hará referencia más adelante.

La Facultad durante 1937, 1938 y 1939, ha tenido como Decano a don Arturo Alessandri Rodríguez; profesor extraordinario de Derecho Civil, reelegido en 1936 y en 1939, y como Secretario, al profesor de Derecho del Trabajo, don Francisco Walker Linares, reelegido también en los mismos años. En 1937, se matricularon en la Escuela de Derecho de Santiago 1,183 alumnos, de los que 32 eran extranjeros, y 168 mujeres; en 1938, se matricularon 1,204 alumnos, de los cuales fueron 34 extranjeros y 162 mujeres; en 1939 hubo 1,221 alumnos, entre ellos 35 extranjeros y 173 mujeres. En 1937 ingresaron al primer año de la misma Escuela 237 estudiantes, en 1938, 259, y en 1939, 265. Estas cifras nos demuestran que el número de estudiantes de Derecho va aumentando de año en año. En 1937, fueron aprobados 75 candidatos a licenciados y reprobados 35; en 1938, se aprobaron 75 candidatos y se rechazaron 39; en 1939, se aprobaron 88 candidatos, y fracasaron 40; también, pues, el número de licenciados de Derecho va en crecimiento. Estos últimos datos estadísticos nos revelan que escasamente, alrededor del 25 por ciento de los ingresados al primer año de Derecho, recibe el título de licenciado; en efecto, si consideramos las cifras anteriores que nos dan 237, 259 y 265 ingresados en 1937, en 1938 y 1939, respectivamente, al primer año de la Escuela de Derecho de Santiago, y si a éstas cantidades agregamos un centenar de alumnos que aproximadamente entra a la Universidad Católica y a los cursos de Derecho de Valparaíso y de Concepción, tenemos que de 365 alumnos del primer año sólo 88 alcanzarán a la licenciatura final.

Durante los tres años indicados, las clases se han desarrollado normalmente, con muy buena asistencia de parte del profesorado; con idéntica eficiencia funcionan los seminarios, orientando a los alumnos en la confección de sus memorias de licenciados y de sus trabajos de cursos. Estos seminarios son cinco, a saber: Derecho Privado, Derecho Comercial, Derecho Público, Derecho Penal y Ciencias Económicas; el seminario de Derecho Público edita un interesante boletín periódico, a cargo de su Director el profesor don Aníbal Bascuñán. El seminario de Derecho Privado, ha publicado, en 1939, dos volúmenes que contienen diversas memorias de licenciados, sobre Derecho del Trabajo; la iniciativa de esta obra corresponde al Director de aquél seminario, señor Luis Barriga Errázuriz y a su ayudante don Alfredo Gaete Berríos.

Las cátedras cuentan con profesores paralelos, quienes se ciñen a programas oficiales; hechos de acuerdo con los modernos rumbos del Derecho y de las ciencias políticas y sociales; estos programas fueron minuciosamente estudiados por comisiones de profesores y aprobados por la Facultad en 1934 y 1935. Como complemento indispensable del curso de Derecho Constitucional, se hizo necesario crear en el primer año, la nueva cátedra de Historia Constitucional de Chile, con tres horas de clase en la semana. El Reglamento oficial de las Escuelas de Derecho ha tenido algunas modificaciones, implantándose un examen escrito para los alumnos del primero y del segundo año.

La Biblioteca de la Escuela de Derecho ha sido incrementada con numerosas obras jurídicas, de diversas nacionalidades, en especial francesas; se reciben también publicaciones periódicas y revistas, entre ellas las de los organismos internacionales. La Facultad ha intervenido, conjuntamente con el Colegio de Abogados, en la creación de un Instituto de Estudios Legislativos, en cuyo Consejo se encuentra representada; igualmente la representa en el Consejo Superior del Trabajo, don Francisco Walker Linares, profesor de Derecho del Trabajo.

La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales se ha preocupado en discernir los diversos premios que se encuentran a su cargo; el Premio J. Gabriel Ocampo, destinado a recompensas el mejor estudio de Derecho Comercial, se otorgó en 1937 a don Julio Olavarría. El premio del certamen artístico Marcial Martínez Cuadros, de 1937, se concedió, después de una exposición pública, abierta en la Escuela de Bellas Artes, a los pintores señores Roberto Humeres y Ana Cortés, y al escultor señor Samuel Román Rojas; el premio científico del mismo certamen, correspondiente a 1938, se dió a don Francisco Javier Domínguez, por su obra titulada 'Hidráulica', y el premio literario de 1939, se otorgó al escritor don Juan Modesto Castro, por su novela 'Aguas Estancadas', que después mereció, también, el premio municipal de Santiago. El premio como el mejor alumno egresado de la Escuela de Derecho, lo recibió en 1937, don Julio Olavarría; en 1938, don David Stitchkin; y en 1939, don Manuel Matus Benavente.

El Decano don Arturo Alessandri Rodríguez, ha donado sus emolumentos, con el fin de constituir un fondo especial destinado a la impresión de memorias de los candidatos a licenciados que carecen de recursos; la entrega del dinero se hace a éstos en forma de préstamos de honor, cuya devolución sirve a su vez para efectuar nuevos préstamos; con este fondo, ya se han impreso numerosas memorias.

El 18 de Octubre de 1937, se incorporó como miembro académico de la Facultad, el ex-profesor de Derecho Constitucional, señor Alcibíades Roldán, quien pronunció un discurso sobre las nuevas tendencias constitucionales de nuestra época; fué recibido por el profesor de Derecho Constitucional señor Gabriel Amunátegui. El 4 de Mayo de 1938, fué designado, en sesión solemne, miembro honorario de la Facultad, el doctor Luis A. Podestá Costa, profesor de Derecho Internacional, de la Universidad de Buenos Aires, Sub-Secretario General y Consultor Jurídico de la Sociedad de las Naciones; lo recibió el profesor de Derecho Internacional Público, señor Ernesto Barros Jarpa. El 18 de Octubre de 1939, fué recibido como miembro honorario de la Facultad, el señor León Julliot de la Morandiere, profesor de Derecho Civil de la Universidad de París; el discurso de estilo estuvo a cargo del profesor de Derecho Civil, don Benjamín Claro Velasco. Durante su permanencia en Santiago, el señor Julliot de la Morandiere dictó un ciclo de tres interesantes conferencias, que fueron auspiciadas por la Facultad.

La Facultad, en su deseo de cooperar al mejoramiento de la legislación nacional, redactó un proyecto de ley, sobre reducción de los plazos de prescripción, el cual se convirtió en la Ley N.º 6162, de 28 de Enero de 1935. Un grupo de profesores tuvo destacada actuación en el Congreso de Criminología de Buenos de 1938; presidió la delegación chilena el Decano señor Alessandri, siendo su Vice-Presidente, el profesor de Derecho Penal, don Raimundo del Río. Una delegación de alumnos, presidida por el profesor de Derecho Civil, don Leopoldo Ortega, visitó al Perú en 1938, y en 1939 fué invitada por el Brasil la primera misión universitaria chilena a ese país, compuesta de un grupo de profesores y estudiantes, presidida por don Francisco Walker Linares, profesor de Derecho del Trabajo. Ese mismo año vinieron a Chile alumnos de Derecho brasileños, bajo la presidencia del profesor de Derecho Penal, de la Universidad de Sao Paulo, doctor Ataliba Nogueira; también nos han visitado misiones estudiantiles del Ecuador, Colombia y los Estados Unidos.