Bibliografía

  • Libros y Revistas

Resumen

Abstract

«Derecho del Tra­bajo», de don Francisco Wal­ker Linares

Carlos George Nascimento, el culto editor nacional que ha merecido bien de nuestras letras, por su espléndida obra de difusión, dentro y fuera de los límites de esta tierra, de cuan­to más sobresaliente tiene nuestra litera­tura, acaba de agregar  a su abundante y rico fondo de publicaciones jurídicas, la obra que ha escrito uno de los más nombrados profesores de la facultad de Cien­cias jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. Me refiero a las «Nociones Elementales de Derecho del Trabajo», del señor Francisco Walker Linares.

El autor es sobradamente conocido por sus diversas actividades de orden in­telectual: secretario y profesor de la Fa­cultad, profesor de historia de las Doc­trinad Sociales en la Escuela de Servi­cio Social, representante en Chile, de Ia Sociedad de las Naciones, secretario ge­neral de la Comisión Chilena de Coopera­ción Intelectual, cultivador entusiasta de la literatura y teatro franceses, ha suma­do a esta múltiple acción que destaca su personalidad, la publicación de las mate­rias que durante largos años han cons­tituido el nervio de las explicaciones que suministra en sus clases de la Escuela de Derecho.

Aparece con el título modesto de «No­ciones Elementales», porque, como ex­plica en breve prólogo, ha querido proporcionar a los   alumnos universitarios un medio «que les permita orientarse den­tro del campo de la legislación del tra­bajo y de la previsión social, y que les de ideas fundamentales sobre las doctri­nas que inspiran el Derecho Social Contemporáneo. Es un «guía práctico», como él mismo lo denomina, que no tiene las pretensiones de  «una obra científica o un trabajo jurídico», estas son sus palabras. Sin embargo, no podría desconocerse su importancia, no ya sólo desde el punto de vista de los estudio de leyes, sino en cuanto a su valor intrínseco, apre­ciado como obra de Derecho de manera particular por lo que respecta a la exposición y crítica de nuestra Legislación So­cial del Trabajo.

Aunque escrita a manera de   un todo continuo, solamente distribuido en capí­tulos, pueden señalarse claramente tres partes fundamentales:

En la primera, explica en la «Intro­ducción» algunas nociones sobre la na­turaleza de esta nueva rama del Dere­cho, sus relaciones con otras disciplinas, métodos, etc., presenta un rápido bos­quejo de la «Evolución del Trabajo y la Cuestión Social»; desarrolla con relati­va profundidad las diversas doctrinas que inspiran la «Política Social Contemporánea»; fundamenta en el capítulo «El Estado y el Trabajo» la interven­ción que cabo a aquel y expone la «Organización Internacional del Traba­jo» y «La Sociedad de las Naciones».

Las materias de la segunda parte son los temas fundamentales de la Legisla­ción Chilena. Así, después de referirse a la «Legislación del Trabajo», en general su historia, su codificación, los organis­mos administrativos, etc., entra a tratar «Del Contrato de Trabajo; reglamen­tación legal del trabajo obreros»; «Ré­gimen Legal de los Empleados Particu­lares»; «Accidentes del Trabajo»; «Con­flictos entre el Capital y el Trabajo. Huelgas, Conciliación y Arbitraje»;«Tribunales del Trabajo»;«Asociacio­nes Sindicales. Sindicalismo».

Finalmente, en la parte tercera, pre­senta la política previsional en materia de «Habitaciones Populares», «Segu­ros Sociales»; «Desocupación Forzosa (Chomage)»; y concluye con una Lista Biográfica de más de 150 obras seleccionadas, entre las que merecen destacarse las 30 publicaciones de la O. I. T., que men­ciona de la «Collecton Etudes Documents Rapports».

Las 450 páginas de este libro se leen con agrado y con provecho. Estilo ele­gante, frases bien formadas y literariamente construidas, exposición metódica y didáctica, aunque pudo serlo más; doc­trina social adecuada, humana y ra­cional, consideraciones jurídicas acertadas, esbozo de convenientes y sanas re­formas de la legislación; todo esto, son ca­racterísticas que realzan sus méritos.

Gran animador de la reforma social, sostiene a través de sus páginas una críti­ca valiente y ponderada de muchas injus­ticias y de muchos males que amenazaban derrumbar la inestable estructura de nues­tras sociedades contemporáneas.

Sería tarea larga entrar a hacer un estu­dio prolijo de las materias que trata el profesor Walker. Basta decir que, a través de sus 17 capítulos, cuyos títulos men­cioné más arriba, expone problemas, for­mula críticas, insinúa reformas, compara las instituciones y las leyes de nuestro Derecho del Trabajo con el de otros pue­blos, que manifiestan la utilidad de esta obra no solamente para el alumno sino tam­bién para el profesional, el magistrado, el legislador y el gobernante. Si la compará­semos con otras similares europeas y ame­ricanas, nos daríamos cuenta inmediata de su superioridad sobre muchas de ellas y de cuánto más completa es que la ge­neralidad de las publicaciones extranjeras de su especie.

El señor Walker ha hecho un aporte magnífico a nuestra buena literatura ju­rídica, y el señor Nascimento ha realizado un nuevo y espléndido esfuerzo editorial.

La Facultad de Derecho puede estar sa­tisfecha, porque constituye un justo mo­tivo de orgullo para la intelectualidad chilena.

CARLOS VERGARA BRAVO.

 

Un Estudio Inte­resante

Con el título de «Notas para el Es­tudio de la Criminalidad y la Penología en Chile Colonial», el Seminario de Derecho Público de la Universidad de Chile, ha hecho un aporte, que bien se puede calificar de magní­fico, al Segundo Congreso de Criminolo­gía de Santiago; merecen pues, una calurosa felicitación, los señores Aníbal Bas­cuñán, profesor Director del Seminario, y Alamiro de Avila, Secretario del mismo, por este erudito trabajo, obra de ambos, novedoso a la vez que ameno. En él se han extractado, con breves y acertadas anotaciones, 23 procesos criminales de los tiempos de la Colonia, tomados del Ar­chivo de la Real Audiencia de Santiago; asimismo, se reproduce un expediente mo­delo sobre amancebamiento, el cuál podría dar tema para un buen cuento un tanto picaresco, de costumbres coloniales chi­lenas.

De los procesos estudiados, se despren­de que en la Colonia, los juicios criminales eran de corta duración, que sus fallos no exhibían fundamentos legales, sino éticos, tendiendo a corregir la vida licenciosa, y que en general, las penas no eran de gran severidad. La lectura de las piezas de esos expedientes, redactadas en un len­guaje arcaico, algo ingenuo, y aún con fal­tas de ortografía, hace descubrir aspectos curiosos referentes a la vida colonial, a su administración de justicia semi-patriarcal e inspirada en principios de orden moral.

Como resultado de su trabajo, el Se­minario presentó al Congreso de Criminología un voto que mereció la aprobación unánime de la Asamblea, sugiriendo la intensificación de las investigaciones sobre Derecho Penal Indiano, realizado en forma coordinada entre los diversos centros americanos de estudios.