Artículo

  • El problema de la inmigración y el desarrollo de una política agraria y de colonizacion

Resumen

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Abstract

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Introducción

Uno de los problemas de la post-guerra, que vale la pena considerar desde luego, será el de la emigración de grandes núcleos de población hacia América que nosotros debemos utilizar, para intensificar nuestra producción industrial, agrícola y desarrollar un plan serio de colonización de nuestros territorios incultivados. En efecto, las naciones europeas quedarán empobrecidas; las poblaciones angustiadas y doloridas después de la terrible tragedia, tratarán de buscar en nuestros países un refugio adecuado para reconstruir sus hogares y sus vidas, en un ambiente de libertad que nosotros podemos brindarlos. Desean esas poblaciones encontrar posibilidades de trabajo que les permita vivir en forma adecuada.

El Gobierno nombró en 1943 una Comisión para que estudiara la Reglamentación de la entrada de extranjeros. Es la tercera comisión que se ha nombrado en los últimos cinco años para estudiar un proyecto sobre diversos aspectos del problema central y básico: el de la inmigración. Además, hace cuatro años se envió un proyecto a la Cámara, sobre la misma materia.

En 1945 se nombró una nueva Comisión, presidida por el Subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores, que después de activa labor, aprobó un anteproyecto de ley redactado por el señor Claudio Aliaga. Este proyecto fué entregado al Presidente de la República, don Juan Antonio Ríos, en Septiembre de 1945. Finalmente fué considerado por el Consejo de Ministros en Mayo de 1945 y aprobado con algunas agregaciones que se sugirieron en la reunión. El proyecto definitivo se presentará dentro de poco al Congreso. Nos referimos a él, más adelante.

El interés despertado por el problema de la inmigración en Chile se manifestó igualmente en un interesante Foro celebrado en la Universidad, y en el que dilucidaron aspectos fundamentales de la cuestión.

Consideramos que el momento es oportuno para dilucidar el problema en su forma integral, no en limitados aspectos, como se ha hecho frecuentemente. Hay un axioma que dice, que países de escasa población no llegarán nunca a ser grandes naciones. Esto inspiró a algunos estadistas americanos –como Alberti–, a sentar un principio considerado como sabio: 'gobernar es poblar'.

Se constata que Argentina, Brasil, México, Cuba, han podido acrecentar rápidamente sus poblaciones con la inmigración, como pasamos a comprobarlos. En Argentina, según datos de la Dirección General de Inmigración, entre los años 1857 a 1924 entraron al país 5.481.276 personas, y emigraron 2.562.790, quedando, por lo tanto, un saldo a favor del aumento de la población del país de 2.918.486 personas. Entre los años 1924 y 1932 la inmigración produjo un saldo favorable de 665.291. Y entre los años 1933 a 1940 quedó un saldo inmigratorio de 77.210 personas. En los años posteriores, a causa de la guerra el movimiento inmigratorio ha sido muy limitado.

En suma, en un período de 85 años Argentina ha recibido por la inmigración un aumento efectivo de 3.660.989 personas, de un total de cerca 6.400.000 personas que entraron al país.

Este apreciable significa un aumento en el crecimiento total de la población de 12,8%, en los respectivos períodos, con el agregado de que se trataba de personas en su mayoría en pleno rendimiento de trabajo.

En cuanto a Brasil tenemos que entre los años de 1827 a 1930 entraron al país 4.520.438 inmigrantes y de 1930 a 1940 alrededor de 450.000, lo que da un total de cerca de 5.000.000 que han contribuído al incremento de la población.

Uruguay que es otro país de inmigración ha tenido en el período de 1929 a 1940, que se caracteriza en toda América por una disminución de la inmigración debido a la crisis, más de 70.000 personas de aumento inmigratorio. Méjico, en el mismo período ha tenido alrededor de 40.000.

Por lo que ha Chile se refiere, según los datos oficiales en los anos 1900 a 1940 hemos tenido un saldo migratorio de alrededor de 62.000 personas.

El siguiente es mi cuadro del movimiento migratorio en Chile entre los años 1920 a 1932: (1)

Años Emigración Inmigración Saldo de movimiento migratorio
1920 22.122 18.391 3.731
1921 21.926 15.072 6.854
1922 19.528 15.489 4.039
1923 21.998 17.283 4.715
1924 37.054 29.166 7.888
1925 32.255 25.234 7.021
1926 27.060 26.837 223
1927 23.683 24.282 559
1928 22.395 21.667 728
1929 37.988 33.811 4.177
1930 39.270 37.860 1.410
1931  (2 29.209 29.882 673
1932  (3)     25.107 25.930 823

 

La Estadística Chilena consideró, durante largo tiempo como inmigrante a toda persona que entraba a Chile, desconociendo las condiciones básicas de lo que debe estimarse como inmigrante, de acuerdo con los principios internacionales.

Posteriormente, a raíz de sugestiones que yo hiciera durante uno de mis viajes desde Europa, se modificó el rubro de la Estadística Chilena por el de 'pasajeros entrados y salidos'. El saldo de este movimiento es índice aproximado de lo que puede considerarse como inmigratorio (4). El cuadro siguiente completa los datos que hemos dado antes:

Años Entradas Salidas Saldos
1935 31.524 29.538 1.988
1936 35.313 32.032 3.281
1937 39.565 36.821 2.744
1938 48.221 44.751 3.470
1939 54.486 47.960 6.520
1940 40.368 45.576 792
1941 49.790 52.511 2.721
1942 53.649 55.790 2.147
1943 72.164 73.276 1.112
1944 68.250 66.909 1.341
1945 84.729 84.425 304

Puede afirmarse que en Chile casi no existe inmigración, comparada con los países antes mencionados. La gran mortalidad infantil y general cuyas cifras son de todos conocidas, hacen que el desarrollo de nuestra población sea extremadamente lento. Ello ha retardado el progreso general del país, ya que el progreso económico social se siente afectado por la escasa capacidad consumidora de la nación y por limitado rendimiento de la producción. Es indiscutible que el incremento de la población significa un aumento en los consumos, una mayor actividad económica, mayor riqueza general en potencial humano, en una palabra, mayor progreso.

Así lo han comprendido otros países de América, especialmente Argentina, Brasil, Uruguay, que han implantado una interesante política inmigratoria.

Si consideramos que Argentina en 1869 contaba con sólo 7.736.922 habitantes; casi la misma población que Chile, que en 1865 tenía 1.819.223 habitantes, veremos que además de otros factores favorables, la política de inmigración Argentina ha contribuído en forma apreciable al incremento de su población que hoy excede de 14.500.000 habitantes. Nosotros apenas alcanzamos a los 5.000.000 .

Si bien es cierto que nuestras posibilidades, riqueza, extensión y demás condiciones no pueden compararse, cabe recordar que a los Estados Unidos llegaron entre 1820 a 1941 unos 38.000.000 de personas a pesar de la política de restricción adoptada en los últimos diez años, y del severo control y selección de los inmigrantes.

El problema de la inmigración reviste entre nosotros una especial importancia por doble motivo, el crecimiento vegetativo de nuestra población es muy lento y las necesidades futurales del desarrollo de una política agraria de intensificación de producción y de colonización racional, para satisfacer las necesidades del país, requerirán una obra de mano más abundante y mejor capacitado, lo que no puede satisfacerse con el incremento normal de la población.

En cuanto al crecimiento de la población chilena es muy lento por elevada mortalidad infantil y general. Por otra parte, el coeficiente de reproducción de la población chilena va en franca disminución, según sé constata de los cálculos siguientes en el período de 1930 a 1940 (5):

El promedio del coeficiente en el período 1930-1940, es 1.188. La población chilena aumenta al ritmo de 1% al año.

El coeficiente de reproducción en el período 1941-1945 no ha permanecido estacionario sino que tiende a disminuir si se considera, el siguiente cuadro de los matrimonios:

Año N.º de matrimonios Por mil de habitantes.
1941 42.390 8,3
1942 43.559 8,4
1943 43.004 8,3
1944 43.358 8,2
1945 42.488 7,9

Si es cierto que la comparación del promedio de los coeficientes netos de reproducción, y por lo tanto la tasa de crecimiento, entre los años 1930-1945, es en Chile bastante alta comparada con otros países especialmente europeos, no es menos cierto que las naciones en referencia han llegado a un alto desarrollo industrial y agrícola, difícil de superar.

Nosotros no estamos en la primera etapa de nuestra potencialidad económica que requiere forzosamente una intensificación del capital humano cuantitativa y cualitativamente considerado.

Algunos economistas y escritores chilenos, han calculado la población que podría contener el país en función de los recursos agropecuarios de que dispondría Chile, aprovechando sus terrenos al máximo; Raúl Simón y otros llegan así a estimar una población de 7.400.000 habitantes.

Otros autores la calculan en relación con otras actividades, pesca, minera e industrial. Yo mismo he hecho ese cálculo y llegado a una población posible de 20.000.000(6).

En efecto, no puede considerarse sólo condicionarse la existencia de una población en función de lo que produce la tierra en que ésta vive. Basta considerarse el caso de Inglaterra que apenas produce un tercio de los productos agrícolas que consume.

A medida que se reestructura la economía mundial, se modifiquen las barreras aduaneras, se regularicen e intensifiquen los sistemas de transportes y se intensifique y mecanice la producción agrícola, el llamado 'espacio vital', en el sentido de la economía agraria, perderá su significado actual.

Necesitamos sí, incrementar nuestra población por medios artificiales, o sea, por la inmigración, el crecimiento vegetativo no basta y sólo llegaríamos, según cálculos ya citados, a tener 8.000.000 en 1975.

La natalidad fue en 1939 de 35,2 por mil habitantes de un 35,4 por mil habitantes; de 32,4 por mil en 1941; de 33,1 por mil en 1942, de 33,1 en 1943 (7), de 33,2 por mil en 1944 y de 33,3 por mil en 1945.

Por otra parte, la densidad geográfica del Continente Americano, es de 11,5, mientras en Europa es de 36, por kilómetro cuadrado. El crecimiento de esa densidad en algunos países de América, ha sido intenso entre 1840 y 1940, o sea, en 100 años; el Uruguay ha tenido un aumento de 2.000%; Argentina, de 1.550%; Canadá, 850%; Estados Unidos 672%; Brasil, 638%; Bolivia, 476%; Venezuela, 363%; Chile, 483%, (período para Chile de 1843-1943).

En estas condiciones no es posible ni el incremento de nuestra agricultura para mejorar nuestro standard de vida, ni la proyectada industrialización del país.

Sentados estos principios y dentrándonos en el problema de la inmigración con miras a intensificar la política agraria y a la colonización, examinemos la repartición profesional y la distribución de la población chilena.

Población Urbana; y Rural

Censos Urbana % Rural % Total
1875 725.545 35 1.350.426 65 2.075.971
1885 1.602.544 42 1.464.773 58 2.627.320
1895 1.226.886 45,5 1.469.225 57,5 2.695.911
1907 1.396.912 43 1.834.587 57 3.231.496
1920 1.732.567 46,5 1.999.008 53,5 3.731.573
1930 2.119.221 49 2.168.224 51 4.287 445
1940 --- --- --- --- 5.237.432(8)
1946 --- --- --- --- 5.405.340

En los últimos 70 años se nota el decrecimiento de la población rural, que en 1875 representaba el 65% de la población total y en 1930 el 51% y en 1940, según datos aproximados, sólo el 47% . El problema de la despoblación de los campos, es consecuencia en parte del desarrollo industrial del país; la población campesina de siente atraída por los mejores salarios y el agrado de la vida de las ciudades que contrasta con las condiciones penosas de existencia en los campos.

En un interesante artículo publicado en la 'Revista de Inmigración y Colonización del Brasil', de Marzo de 1943, se decía: 'La emigración de los campos para los centros urbanos constituye un fenómeno que preocupa actualmente a casi todas las naciones. Existe un creciente movimiento migratorio de las poblaciones rurales, en los cuales millones de individuos se desplazan de las haciendas para las ciudades. En Argentina, la población rural que era de 65% pasó a 26% y la urbana a 71%. La publicación del censo nacional de 1940 revelará identidad del fenómeno entre nosotros'.

Igual que en Chile, la población activa se distribuía así en Chile y en otros países de América en 1930. (Es muy sensible que no podamos aún conocer los datos del censo de 1940):

Población activa 1.460.674
Población  total 4.287.445

Por ciento de la población activa sobre la total 31,8.

Agricultura y Pesca  506.341     37,8% de la población actual.
Minas 77.569
Industrias 296.201
Comercio 147.806
Transporte y Comunicanes 69.780
Administración Pública y Defensa Nacional 69.780
Profesiones Liberales y otros 32.636
Otras actividades 41.045
Servicios domésticos 96.607

Aumentando el cálculo de la población activa para 1943, en la proporción que ha aumentado la población (en relación con 1930), llegaríamos aproximadamente a los siguientes datos:

Población total 5.237.432
Población activa 1.830.674
Agricultura y Pesca 606.341

La actividad agrícola ocupa el 37,8% de la población actual total de Chile.

En Méjico esa proporción es de 66,5%; en Cuba, el 48,6% .

No hay datos sobre a otros países de América. Pero de estos datos, que son elocuentes, nosotros aparecemos con una población activa agrícola inferior a Méjico y Cuba.

Bases de una inmigración orientada a la agricultura y la colonización.

De acuerdo con la experiencia y con las verdaderas conveniencias nacionales, la posible inmigración, debe reunir condiciones básicas fundamentales que pueden resumirse en los siguientes puntos:

1) Una selección biológica; o sea, condiciones mínimas de edad, condiciones físicas y aptitudes generales. 2) Preparación y capacidad profesional adecuadas a los trabajos de las zonas agrícolas y de colonización. 3) Nacionalidad que sean susceptibles de adaptarse al medio en que van a vivir y que no constituyan minorías raciales, ni políticas.

Por sí solo se explican estos puntos. La selección biológica la han emprendido con éxito todos los países que han organizado la inmigración, de acuerdo con un plan bien estudiado. Tal ocurre con los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Cuba y Uruguay.

La capacidad profesional adecuada básica, es indispensable para que efectivamente el inmigrante se incorpore a la producción agrícola y se eviten los fracasos, y ensayos desgraciados que se han hecho en algunas oportunidades.

Que no se traiga inmigración de una sola nacionalidad, debe ser una preocupación primordial, para evitar la creación de minorías étnicas que pueden constituir un problema político interno y a veces un peligro internacional.

Para determinar las nacionalidades que nos convendría, debería realizarse desde luego un estudio de las zonas agrícolas económicas susceptibles de recibir inmigración o de colonización, a fin de buscar las nacionalidades más adecuadas, a ese medio, de países de condiciones agrícolas semejante en cuanto a clima, cultivos, etc.

A este respecto me permito aconsejar la aceptación –previa nueva revisión– del interesante plan de zonas geográficas agrícolas con miras a la inmigración, elaborado por el ingeniero dón José Maige A . Está inteligentemente hecho y con criterio realista.

Aceptada estas bases, sería muy útil elaborar un plan a desarrollar en 10 ó 20 años, con cuotas anuales de inmigración, de acuerdo con nuestra capacidad de absorción, con los medios económicos de que se dispondría y la posibilidad de realización.

La cooperación del Estado

Sería necesario, como condición básica, dictar una Ley de Inmigración que debería crear un Instituto de Inmigración y Colonización, encargado de centralizar y realizar la política inmigratoria del Gobierno. Este Instituto que debería depender del Ministerio de Agricultura, debería tener ingerencia en el problema de la inmigración: el Ministerio de Relaciones, el del Interior, la Dirección de Investigaciones, (para control de los extranjeros), etc.

El Gobierno ha elaborado, en ocasiones anteriores, diversos proyectos de ley y nombrado comisiones que estudien el problema, sin que este problema se haya abordado con decisión. Bastaría revisar y completar el último proyecto, que es el más completo de los presentados, para impulsarlos en seguida.

Cabe recordar, que el Decreto Ley N.° 256, de 20 de Mayo de 1931, sobre Colonización, declara expresamente: 'Que hay así mismo conveniencia de favorecer la inmigración extranjera, seleccionada, que constituya un aumento de la población útil y de esfuerzo que pueden sumarse a nuestra masa, mejorando sus hábitos' (9).

 

Cooperación internacional en materia de inmigración

Después de una larga experiencia internacional y de haber sido delegado de la Sociedad de Naciones, con el eminente profesor Varlez, a la Primera Conferencia Internacional de Inmigración, celebrada en La Habana en 1928, y de haber trabajado durante 14 años en la sede de la Oficina Internacional del Trabajo de Ginebra, soy de la opinión que expresa la O. I. T. que 'las iniciativas unilaterales –en materia de inmigración– presentan el riesgo, en este campo en que los intereses de los países son a menudo contrarios, de retener efectos negativos o, en este caso, limitados. Para alcanzar el objetivo deseado sin paralizar los movimientos migratorios, el método natural que debe utilizarse es aquel de la organización en común, de los desplazamientos por acuerdo entre los países de emigración y los países de inmigración'.

Es oportuno recordar, así mismo, la Conferencia sobre Migraciones Colonizadoras, convocada por la Organización Internacional del Trabajo y que se reunió en Ginebra el 28 de Febrero de 1938 y a la que asistierón 18 naciones, entre ellas 10 de América Latina. La O. I. T. preparó un completísimo e interesante informe que sirvió de base a la discusión y permitió llegar a conclusiones unánimes, que representan un plan de acción completo para los países de emigración a inmigración deseosos de desarrollar, recíprocamente, las migraciones de colonos.

Estas conclusiones se refieren principalmente a las informaciones que debieron reunir regularmente los países de emigración y de los países de inmigración, a los medios de intercambio recíproca, rápido y regular de estas informaciones a los organismos oficiales de colonización y sus relaciones con los organismos privados, al establecimiento de planes de colonización y facilidades administrativas y fiscales capaces de fomentar la colonización; a los métodos para cubrir y financiar los diversos gastos de la colonización; a las medidas susceptibles de facilitar la transferencia de los haberes de los emigrantes; y por último, a los organismos de cooperación bilateral que los países deseosos de desarrollar, recíprocamente, los movimientos migratorios, deberían crear para coordinar su acción y crecentar su eficacia.

En vista de un acuerdo de la Conferencia de Migraciones Colonizadoras de Ginebra de 1938, se constituyó una Comisión de Expertos en 1939.

Más tarde, la Segunda Conferencia de los Estados de América miembros de la O. I. T., reunida en La Habana en

Noviembre de 1939, aprobó también importantes resoluciones sobre inmigración, entre las que recordaré:

a) Organización de comisiones de expertos para establecer las posibilidades de colonización en regiones determinadas, el número y categoría de inmigrantes que podrían ser instalados y costo de ejecución de los planes.

b) Bases sobre lo que podría organizarse un Instituto Internacional para la financiación de la colonización, así como la naturaleza y fuentes de sus capitales.

c) Organización de la selección técnica de los colonos, teniendo en cuenta, principalmente, la adaptación de los colonos a las condiciones especiales del sueldo, del clima y del género de producción requeridos por las posibilidades del mercado; así como la forma en que podrían colaborar, para tal selección las instituciones de los países de emigración.

d) Todas las medidas de carácter social que sean de naturaleza a facilitar la adaptación de los inmigrantes a las condiciones especiales de la región de inmigración.

La Comisión Técnica de Inmigración que debió reunirse el 4 de Julio de 1940 en Ginebra, hubo de suspender la convocación por la invasión de Europa.

He citado estas actividades importantes de la Organización Internacional del Trabajo en materia de inmigración porque hay en ellas interesantes y útiles sugerencias que Chile puede aprovechar con evidente beneficio para su política inmigratoria y en especial para lo que se refiere a la posibilidad de la colaboración técnica de aquel organismo y a la cooperación financiera internacional. Ambas son de conveniencia indiscutible.

Por otra parte, las resoluciones que he resumido, pueden servir de base para fijar la posición de Chile en la reunión Interamericana de Agricultura proyectada a mediado de año y que va tratar especialmente del problema de la inmigración con miras a la agricultura.

Debe recordar, además, el gran interés que se le asigna al problema de las migraciones y reconstrucción de la post-guerra por todos los estadistas de las Naciones Unidas y los organismos oficiales de aquellos países vinculados al desplazamiento de las poblaciones ocasionados por la actual guerra. Según informe de la O. I. T., son no menos de 30.000.000 de hombres que han sufrido este desplazamiento, muchos de ellos han perdido su hogar, su pueblo y toda posibilidad de reintegración a su vida normal.

Además de la cooperación internacional, que nos puede prestar la O. I. T., el Gobierno podría conseguir fácilmente la ayuda de la UNRRA. En el programa de esta organización de Ayuda y Reconstrucción de las Naciones Unidas, figura el de facilitar la reintegración de las poblaciones desplazadas por la guerra a sus antiguos pueblos de origen y la inmigración.

La UNRRA cuenta con los medios económicos necesarios para ayudar y facilitar la labor de selección de los inmigrantes y seguramente del traslado desde las regiones de Europa a los países de América.

Sería una magnífica ocasión de utilizar aquel gran organismo del que nosotros somos miembros originarios y activos.

Debo recordar, así mismo, que el Instituto de Estudios Nacionales, creado por la Universidad de Chile en 1944, ha iniciado el estudio del problema de la inmigración que ya está muy adelantado y que aborda el problema en su forma integral. Se podría, en el momento oportuno, pedirle una opinión sobre los proyectos que el Gobierno elabore sobre el problema de la inmigración.

La inmigración y la post-guerra

Tanto la UNRRA como las Naciones Unidas han expresado el interés y la conveniencia de que América dé refugio a parte de las poblaciones desplazadas de Europa por la guerra, tanto para contribuir a la solución del problema angustioso de la alimentación como a darles hogar a millares de familias que todo lo han perdido.

Inspirándose en la conveniencia de incrementar la inmigración a fin de tener material humano suficiente y técnicamente preparado acelerar la producción y desarrollo de la vida económica, algunos países de América, de gran inmigración en el pasado y que han podido comprobar sus beneficios, se aprestan nuevamente para atraer a sus territorios nuevas corrientes de elemento humano.

Nos referimos especialmente a Argentina y Brasil.

Las autoridades argentinas han contado –desde luego– con un organismo adecuado y personal técnico sobre la materia: la Dirección General de Inmigración. El Director de los Servicios, persona de gran experiencia, señor Santiago Peralta, en interesantes declaraciones expresaba hace poco su opinión frente a las posibilidades de inmigración Argentina. 

Con el actual número de habitantes, poco más de 14.000.000, si se utilizan los mejores recursos de la técnica, la Argentina no podrá explotar satisfactoriamente sus riquezas naturales.

Además de escasa nuestra población está mal distribuída y de seguir así, nunca llegaremos a nada definitivo. Necesitamos llevar a cabo una política inmigratoria de largo alcance si realmente queremos producir lo que podemos producir.

Inspirándose en esta sana concepción, Argentina ha reorganizado recientemente el Instituto Etnico Nacional, el primero de este género que funciona en América, que utiliza la técnica organizada y científicamente clasificada.

El problema de la inmigración complejo no se puede considerar como un simple problema de 'aporte humano en masa'; hay desde luego, dos clases de inmigración: la mala, que viene a explotar al hombre, y la buena, que viene a explotar la tierra o a aportar un efectivo contingente a las industrias. Hay que poner una valla insalvable a la primera y facilitar por todos los medios la segunda.

Argentina ha adoptado esta política.

Por otra parte, la reforma agraria Argentina propiciada por el actual Gobierno del Presidente Perón, persigue el doble objetivo de trabajar la tierra no trabajada y de atraer a ella la 'inmigración adaptable'. Para ello se propone un planeamiento racional de economía agraria Argentina por medio de la división de la tierra y la subsecuente eliminación de los grandes terratenientes, como también una inmigración adaptable y especializada para acelerar las mejoras en el interior del país (10) .

Según declaraciones autorizadas del actual Gobierno argentino, el Banco Central está dispuesto a extender créditos para facilitar la entrada y ubicación de 100.000 inmigrantes por año.

Se piensa principalmente en traer inmigrantes de Italia, de España, de Irlanda y de los Países Bajos.

Por su parte, el Brasil también se preocupa seriamente de fomentar la inmigración de post-guerra.

Desde luego, Brasil en deseo de colaborar al establecimiento de refugiados y personas desplazadas por la guerra, se propone fomentar la inmigración de dichos elementos.

El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que discutió un informe del Comité Especial para refugiados y personas desplazadas, expresó por intermedio de la Dirección General de la UNRRA, Fiorello La Guardia, que el 'Brasil es el único país que ha presentado a las Naciones Unidas un programa preliminar y provisional de como hacerse cargo y recibir a los refugiados'.

Por su parte, el Delegado brasileño ante el Comité, declaró en una de las sesiones de Mayo de 1946, que su país 'desea recibir en su territorio a un gran número de refugiados y personas desplazadas', agregando que por su tamaño, clima y lo exparcido de su población, halla que esa inmigración sea ideal. Recordó, además, que ya Brasil ha acogido 5.000.000 de inmigrantes y que desea más, particularmente agricultores y técnicos.

Cabe recordar que Brasil ha dictado no hace mucho una nueva Ley de Inmigración que dispone medidas para recibir a un gran número de refugiados inmigrantes, en especial portugueses, españoles, italianos, rusos, austríacos, polacos y, rumanos, según declaran sus autoridades.

El Informante ante el Comité Especial para Refugiados del Consejo Económico y Social, M. Bousquet, calcula que Brasil esta en situación de recibir de inmediato hasta unas 200.000 personas.

Es interesante dar a conocer otros aspectos del informe del Comité a que nos hemos referido del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, los delegados colombiano, peruano y dominicano, declaran que sus países desean recibir a los 'refugiados' bajo ciertas condiciones.

A este respecto define a los refugiados 'como las víctimas de los regímenes nazi y fascista que tomaron parte en la Guerra Mundial número dos, o de los regímenes quisling y similares que ayudaron aquéllos contra las Naciones Unidas; y a las víctimas de persecuciones en razón de raza, nacionalidad u opiniones políticas, siempre que tales opiniones no estén en conflicto con los principios de las Naciones Unidas.

En una categoría especial de refugiados con derecho a la ayuda de las Naciones Unidas se coloca a los 'republicanos y otras víctimas del régimen de la Falange en España, sea que gocen o no de Status' internacional como refugiados.

Tal es en incompleta síntesis las posibilidades de inmigración hacia América del Sur y el interés que los gobiernos manifiestan frente a esta cuestión.

El momento es oportuno para iniciar una verdadera política inmigratoria.

El anteproyecto de inmigración del Gobierno de Chile

Como hemos expresado antes, en Mayo de 1945 se creó una Comisión Coordinadora de Inmigración, presidida por el Subsecretario del Ministerio de Relaciones, señor Claudio Aliaga, autor del anteproyecto de inmigración entregado en Septiembre al Presidente Ríos.

Entre tanto se dictó un Decreto Suplemento en Enero de 1946 (11) que fija normas para el ingreso de inmigrantes al país, y que se refiere sólo al inmigrante libre que desee radicarse en Chile para trabajar; el citado decreto no trata ni de la inmigración agrícola ni de la inmigración colonizadora.

El proyecto en elaboración y que será presentado al Congreso, crea un organismo central directo y realizada de la política de inmigración que se propone desarrollar el Gobierno.

La inmigración será seleccionada y orientada a las labores agrícolas, industriales y a la colonización. Se destinarán $ 600.000.0000 para el traslado de inmigrantes desde los países europeos.

Es incuestionable que existe conveniencia en fomentar una corriente migratoria, de acuerdo con un plan técnicamente concebido que comprenda la selección del inmigrante. Y en que en forma se contemple las verdaderas necesidades demográficas y la de nuestra agricultura e industrias.

Condición indispensable será que la inmigración sea de elementos que se comprendan con los valores étnicos y sociales del país y se absorban e identifiquen con nuestro medio y no constituyan 'colonias' separadas de la villa nacional, con tradiciones y conceptos peligrosos para nuestra formación demócrata...

Así como existe la conveniencia de incorporar a nuestra nacionalidad elementos que sean útiles a la producción industrial y agrícola del país, existe la de evitar introducir inmigrantes que aumenten el desequilibrio que existe en las actividades intermediarias del comercio.

Conclusiones, en cuanto a la inmigración agrícola

Resumiendo nuestras observaciones sobre el problema de inmigración orientada a colaborar en el desarrollo de una política agraria que persiga como finalidad aumentar la producción agrícola de artículos alimenticios y mejorar el standard de nutrición de la población chilena, nos permitimos resumir nuestras conclusiones en los puntos siguientes:

1) Necesidad imperiosa de una inmigración seleccionada de elementos aptos para la producción agrícola y la colonización.

2) Que esta inmigración se realice de acuerdo con un plan de 20 o más años, de acuerdo con la capacidad de absorción y con las posibilidades económicas de que dispongan los organismos del Estado.

3) Que la inmigración se haga de acuerdo con las modalidades de las distintas zonas agrícolas en que se requiere obra de mano o en que exista posibilidades de colonización.

4) Que los elementos étnicos de inmigración no sean de un solo origen para evitar el problema de las minorías raciales y de reivindicaciones política.

5) Que es necesario para asegurar el éxito de la inmigración de las condiciones mínimas de vida y medios de comunicación adecuados.

6) Que es indispensable se dicte cuanto antes una Ley de Inmigración, que cree el Instituto Nacional de Colonización, centralice las actividades de las autoridades y organismos existentes.

7) Que utilice la colaboración de las organizaciones internacionales que antes han intervenido en el problema migratorio, en especial de la Organización Internacional del Trabajo.

8) Que se aproveche de la cooperación que puede prestar la UNRRA, que está interesada en la ubicación de grandes masas de población agrícola desplazadas por la guerra.

Anexo

Con el propósito de facilitar el examen del material bibliográfico existente sobre el problema de la inmigración y colonización, incluímos a continuación la enumeración de las publicaciones más interesantes:

A.- Publicaciones de la Oficina Internacional del Trabajo

1) 

'Les mouvements migratoires de 1920 a 1923'. Etudes et Documents. Serie O. 1925, Geneve.

2) 'Les mouvements migratoires de 1920 a 1924', Etudes et Documents. Serie O. 1926, Geneve.
3)    'Les mouvements migratoires de 1925 a 1927'. Serie O. 1929, Geneve.
4)

 'Les statistique des migracions'. Etudes et documents. Serie N. 1932, Geneve.

5)   

'La standardización internacional de las estadísticas del trabajo. Estudios y Documentos.    Serie N.° 25. Págs. 152-157. Montreal, 1943.

6)

'Le réglementation des migracions'. Vol. II. 'Les legislacions sur l'émigracions'. Vol. II . 'Les legislacions sur l'émigracions '. Vol. III. 'Les traites et les convencions internacionals',. Etudes et documents. Serie O. Geneve, 1928-1929.

7)

'Le recrutement, le placement et les condicions de travail des travailleurs migrants'. Geneve, 1938.

8)

'La cooperación internacional técnica y financiera en materia de migraciones colonizadoras'. Estudios y Documentos.      Serie O. Ginebra, 1938.

9)

'Informe sobre la organización de las instituciones oficiales de inmigración y colonización'. Ginebra, 1939.

10)

'Desplazamiento de población en Europa', (por Eugene M. Kulicher). Montreal, 1944.

B.- Naciones Unidas

 1) 'Informe del Comité Especial para Refugiados y Personas Desplazadas', presentado al Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, preparado en la sesión de Londres, de 8 de Abril al 1° de Junio de 1946.

C.- Bibliografía Chilena Moisés Poblete Troncoso

 1) 'Problemas Sociales y Económicos de América, Latina'. P. T. Memorias (1). Proyecto de Ley enviado al Congreso Nacional. Actas de discusión en las Comisiones y en el Congreso Nacional.

(1) Memorias sobre Inmigración, Biblioteca Escuela de Derecho.- Enumeración por años de publicación.

 a)

'Los movimientos de población'. Rodríguez I., Alfredo. Año 1909, V . 3.º, N.° 8.

 b)

'Emigración e Inmigración'. Solórzano R., Ramón. Año 1909. V. 3.º, N.° 16.

 c)

'La inmigración europea en Chile como servicio del Estado'. Campo N., Félix. Año 1919, Valparaíso. V. 1.°, N.° 12.

 d)

'Algunas consideraciones sobre inmigración'. Parada Zapata, Teodorino. Año 1913. V. 3.°. B-N.° 4.

 e)

'Consideraciones acerca del problema inmigratorio'. Donoso Henríquez, Renato. Año 1928,. V. 3.°, N.º 24.

 f)

'De las inmigraciones en los países sud-americanos'. Torres Moya, Humberto. Año 1936. V. XI, N.° 113.

 g)

'Política, legislación y control de la inmigración en Chile y otros Estados Americanos'. Bucchi, Eliana. Año. V 1.°, N.º 9.

 h)   

'El problema de la inmigración en Chile y algunos países sud-americanos'. Memoria de Prueba. Santiago, .1945.

Memorias sobre Colonización, Biblioteca Escuela de Derecho

 a)

 'Breve estudio sobre colonización en Chile'. Anguita Greene, Ignacio,. Año 1897. V. 2.º, N.° 37.

 b)

 'La colonización en Chile'. Garcés V. R. Año 1897. V. 1.º, N.º 1.

 c)

 'Colonización'. Palomino M., Juan de la C. Año 1903. V. 2.°, N.° 6.

 d)

 'Colonización'. Conejeros Seguel, Francisco. Año 1912. V. 1.º, N.° 22.

 e) 

 'Colonización nacional'. Bobadilla Henríquez, Víctor. Año 1913. V.1.º, N.º 6.

 f)

'Nuestro sistema de colonización'. Guevara Edwards. Año 1913. V. 3.°, B.-N.° 6.

 g)

'El problema de la colonización.Estudio sobre la Ley N.° 5,604'. García Garcena, Victor. Año 1936. V . 5.°, N.°- 46.

 h)

'La propiedad en la Ley sobre colonización agrícola'. Long Alessandri., Eduardo. Año 1937. V. 6.°, N.° 48 .

 i)

'Estudio sobre política de colonización interior'. Edwards Hurtado, Fernando. Año 1939. V. 5 °, N.° 37.

 j)

'Relaciones económicas y sociales de la Ley N.° 5,604 sobre colonización agrícola nacional'. Espinoza Ferrari, German. Año 1940. V. 5.°, N.° 3.

 k)

'Paralelo entre el derecho de dominio del Código Civil y el que se establece en la Ley N.° 5,604, sobre colonización'. Espinoza Sotomayor, Evangelina. Año 7942. V. 5.°, N.° 3.

 l)

'De las colonial parcelas y del derecho de dominio en conformidad a la Ley de  Colonización'. Borquez Díaz, Noemi. Año 1942. V. 1.°, N.° 13.

 m) 'De las cooperativas agrícolas de colonización bajo el régimen de la Ley N.° 5,604, año 1942'. Olavarría Suero, Enrique. Año 1942.. V. 9.2, N.° 5.
 n)   

'Legislación sobre colonización. Sus principales aspectos '. Collantes Figueroa, Daniel. Año 1943. V. 5.2 , N.° 5.

 ñ)   

'Colonización de Magallanes y Aysén'. Goycolea Cortés, Marcos. Año 1943. V. 7.°, N.° 7.

Memorial sobre Población, Biblioteca Escuela de Derecho

 a)

'Población en Chile, estudio sobre su composición y movimiento '. Vergara L., Armando. Año 1900. V. 2.°, N.° 46.

Notas

(1)

Tomado de 'Problemas sociales y económicos de América Latina'. volver

(2)

Estadística Chilena, Año V. N.° 1. Enero, 1932. volver

(3)

Estadística Chilena, Año V. N.° 1. Enero, 1932. volver

(4)

Conferencia Internacional de Inmigración. Habana, 1928. Actas. volver

(5)

'La Población Chilena'. F. Levine. Artículo de Economía. Revista de Contabilidad de Economía, y Comercio. N.° 10. 11 Julio 1944. volver

(6)

Problemas sociales y Económicos de América. Santiago. 1936. volver

(7)

Estadística Chilena. Sinopsis, 1943. volver

(8)

Población calculada Marzo 1946. Dirección General de Estadística. volver

(9)

Carlos Millán A.- 'De la Colonización austral y el D. F. L. 256'. Santiago, 1943. volver

(10)

Programa del Partido Laborista Argentino. Buenos Aires, 1940. volver

(11)

'Diario oficial', 7 de Febrero de 1946 volver