Facultad

  • Arturo Prat

Resumen

Abstract

Discurso pronunciado por el Prof. don Alamiro de Ávila M. al inaugurarse en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile el busto de Arturo Prat

 

I.-Arturo Prat, marino fogueado en la guerra con España, y en la mitad de una brillante carrera, siendo un muchacho de 22 años, comenzó en 1871. Sus estudios de Derecho como alumno privado. Quitándole horas al sueño, en medio de actividades continuas en el servicio naval, realizó en forma empeñosa y eficiente su ideal de hacer estudios completos de leyes. Sus frecuentes solicitudes al Consejo Universitario, pidiendo primero autorización para rendir las pruebas que lo llevaron al grado de bachiller en humanidades y después que se le tomaran exámenes de derecho, unas veces en Valparaíso, otras fuera de plazo, todas fundadas en indiscutibles motivos atingentes a sus obligaciones como oficial de marina, y que siempre tuvieron acogida en la cual se ponían de manifiesto los méritos del solicitante, nos, muestran los jalones de su historia universitaria. Hizo una carrera de esfuerzo como pocas. Ya sus primeros biógrafos, llenos de admiración, decían: 'Cuando se examina fríamente la serie de sacrificios y esfuerzos que esto demando a Prat; cuando se le ve incansable perseguir su propósito en medio de los mas rudos afanes de su profesión; cuando se le contempla estudiando sin maestros una ciencia muchas veces oscura; cuando se le ve superar obstáculos de todo genero y marchar impertérrito en el camino que un día se propusiera seguir, no se puede menos de reconocer que era verdaderamente un hombre superior'. Y no fue un estudiante cualquiera: en su memoria de prueba para optar al grado de licenciado, que titulo 'Observaciones a la ley electoral vigente', se reflejan con toda claridad, dos fases prominentes de su inteligencia : su espíritu investigador y su sólida agudeza crítica, basada en un perfecto conocimiento de la realidad política y social de su tiempo. El 31 de Julio de 1876 obtuvo su título de abogado. II.-Casi al comenzar sus estudios universitarios fue designado profesor de Ordenanza Naval en la Escuela Naval, embarcada entonces a bordo de 'La Esmeralda'. Su enseñanza nos revela ya al hombre de derecho: inicio su curso con la exposición de las teorías del derecho constitucional y del administrativo para que de este modo sus alumnos pudieran tener claras normas para la inteligencia del viejo código español a la luz de nuestro régimen republicano. 'Desde entonces Arturo Prat, merced a las diarias funciones de su enseñanza y a sus continuos estudios sobre la materia, fue reputado como el primer interprete de aquellas antiguar Ordenanzas', nos refieren sus biógrafos. III.-Al recibirse de abogado, Prat pudo unir el ejercicio de su nueva profesión con las obligaciones de la carrera de marino. Fue designado ayudante de la Gobernación Marítima en Valparaíso y sus labores todas, en estos años de 1876 a 1879, tuvieron un acento marcadamente jurídico. En el desempeño privado de la abogacía logro obtener cierto éxito y, en virtud del cargo que hemos mencionado, le toco ser fiscal en cuanto proceso naval se suscitó en aquel tiempo: su desempeño de esta delicada función se caracterizo por un detalle francamente singular: ninguna sentencia en que intervino fue revocada, cosa rarísima, ya que las estadísticas de los años anteriores y posteriores a su cargo señalan que se revocaban 19 de cada 20. Cuando a fines de 1876 se presento al Congreso el proyecto de ley de navegación, se le pidió a Prat un informe sobre el: presento un trabajo acucioso y sólido, un verdadero libro, que contenga los fundamentos y comentarios de 152 artículos, y que fue utilizado in extenso para el texto definitivo de tan importante ley. También colaboro en los proyectos de código marítimo, que tendían a la reforma y modernización de las leyes españolas relativas a la marina de guerra. Fue redactor de varios reglamentos y de ordenanzas complementarias de la ley de navegación y aun estudiaba varias innovaciones al Código de Comercio, que estimaba necesarias, cuando este genero de labores se vio interrumpido por la guerra. IV.- Al estallar el conflicto Prat pidió en el acto que lo destinasen al servicio a bordo y pronto fue designado para comandar 'La Esmeralda', la misma nave en que Había hecho su estreno guerrero en la lucha con España, en la que había sido profesor de la Escuela Naval, y con la que entraría en el campo eterno de la gloria. No es mi misión relatar los hechos heroicos del combate de Iquique y sería del todo superfluo ya que ellos, hasta en sus menores detalles los sabemos desde la primera infancia todos los chilenos. Quiero solo poner de relieve que en la decisión máxima de Prat, que significaba ofrendar su vida y la de los suyos por el honor de Chile, no obro solo en su conciencia el imperativo' del deber de marino, sino que también el frío heroísmo del jurista, con su concepto del deber razonado, acendrado en su espíritu con la labor de toda su vida. Esta amalgama del marine' y del hombre de derecho trasciende a la posteridad inmediata y así advertimos que sus primeros emocionados biógrafos, que publican en colaboración su libro cuando aun no había corrido un mes del 21 de Mayo, firman : Ramón Guerrero Vergara, antiguo teniente de Marina y José' Toribio Medina, abogado. La noticia del heroísmo de Prat corrió por el país con la rapidez de un reguero de pólvora, inflamo los corazones de todos los chilenos y fue el verdadero motor que decidió al pueblo a todos los sacrificios Para hacerse digno del héroe ejemplar. Creo que pocas veces en la historia del mundo se ha dado un case' de tan instantánea popularidad: el 23 de Mayo llegan a Valparaíso las primeras noticias, el 24 aparecen las proclamas de don Eulogio Altamirano y de don Francisco Echaurren, los diarios publican suplemento tras suplemento. Vicuña Mackenna hace aparecer su semblanza de Prat y de Condell, el 26 en el 'Boletín de la Guerra', el 27 en 'El Ferrocarril' el 28 en 'La Patria',. En el acto los estudiantes de la Universidad, y principalmente los de esta casa, la escuela de leyes de Prat, quieren traducir su emoción y su orgullo en un homenaje imperecedero, los apoyan los profesores y el 2 de Junio, antes de pasar dos semanas del combate de Iquique, en la sesión del Consejo Universitario, el rector da cuenta y apoya la iniciativa. El texto del acta dice así, a la letra: 'El señor Héctor manifestó que varios profesores y alumnos de la Universidad le habían representado la justicia que habría en colocar en alguno de los salones o claustros de la Casa Universitaria el busto de mármol del héroe de Iquique, don Arturo Prat, quien había obtenido el grado de licenciado en la Facultad de Leyes. El mismo señor Rector agrego que reputaba por machos conceptos conveniente la realización de esta idea, la cual podría fácilmente llevarse a cabo mediante una suscripción, cuyo monto no debería exceder de un peso por persona, pues el Director de la Academia de Escultura, don Nicanor Plaza, tenia ya trabajado el modelo. Se aprobó por unanimidad'. Poco tiempo después se coloco en la Universidad el busto de mármol, costeado por alumnos y profesores y ejecutado por el cincel maestro de Nicanor Plaza. El año pasado, en que se cumplía el centenario del nacimiento de Prat, el Seminario de Derecho Publico hizo presente al señor Decano, cultor decidido de nuestras tradiciones universitarias, que era oportuno que el busto de Prat fuera instalado en forma definitiva en esta Escuela. El señor Decano acogió en el acto la idea a hizo la petición ante el Honorable Consejo Universitario: a sus gestiones y a la buena voluntad del Consejo debemos agradecer el que se haya podido realizar el traslado a esta Casa, al sitio que le era propio, ya que es a la Escuela de Derecho a quien corresponde velar para siempre por el recuerdo del héroe Arturo Prat, hombre de derecho.